En verano: ¿mojama o mojas más?

¿Es el moreno? ¿El tiempo libre? ¿Las hormonas revolucionadas por el sol? ¿O simplemente que, cuando llevas dos mojitos encima, todo el mundo parece bastante más guapo?

 

Existe una creencia bastante extendida de que el verano es la estación oficial del xiki-xiki y de poner a prueba la resistencia de los cabeceros. Pareciera que julio y agosto llegan con un incremento de la temperatura... y de la actividad horizontal.

 

Pero... ¿de verdad se practica más el delicioso en verano? ¿O simplemente el verano hace mucho ruido (y pocas nueces)? Nos hemos puesto a investigar.

¿EN VERANO TE PALPITA LA PEPITA? – INDICIOS QUE APUNTAN A QUE SÍ

A favor del Hunky-panky estival podemos esgrimir argumentos más o menos corroborados por la ciencia o al menos estudios de la Super Pop como que:

  1. El sol apoya (y quien no apoya ...). Más exposición al sol implica más vitamina D. Hay estudios que correlacionan la producción de vitamina D con el aumento en el cuerpo de niveles de testosterona, la hormona masculina del deseo sexual. Además, el sol aumenta también la producción de otras sustancias como endorfinas, serotonina y oxitocina, que generan bienestar y, por tanto, buena predisposición para un ratito con final feliz.
     
  2. TINDER me lo confirmó. En verano también aumenta las descargas y tiempo de uso medio de las apps de ligoteo (publicado por ellas mismas) como Tinder, Bumble , Grindr… Sabemos que es un indicio y que hay mucho que solo las practica (o eso dice) para mirar qué se cuece y conocer gente… pero cuando el río suena… agüita dulce, agua salá.
     
  3. Sociología pura. Menos ropa, más cuerpos, más piel morena, tiempo libre, más eventos sociales, desinhibición en lugares donde no te conoce nadie… como que el contexto veraniego y los planes de socialización invitan a echar una canita al aire… o toda la melena.
     
  4. Puro “efecto vacaciones”: desaparecen la rutina, los horarios y el despertador, también bajan muchas de las barreras que solemos llevar puestas el resto del año. Estamos más relajados, más abiertos a la novedad y, en general, bastante más predispuestos a dejarnos llevar.

INDICIOS QUE APUNTAN A QUE NO

Pues eso, que en la cara B de la moneda tenemos argumentos que rompen el mito totalmente, como que en verano se hace menos mayonesa por:

  • La caló: que nos deja aplatanados… con ganas ventilador y actividad solo en el pulgar (para coger mando o móvil). Si además, no te deja dormir… la alteración de patrones de sueño y bienestar general te llevan a una disminución de la energía en general y el deseo sexual, en particular.
     
  • Cae el uso de preservativos. Los fabricantes intentan montarse campañas y tal pero durante el verano se registra una menor venta de condones (el pico es en San Valentín, en Febrero).
     
  • Los niños no se fabrican en verano. Los picos de natalidad NO ocurren 9 meses después del verano . Es más, corresponden a 9 meses después de la época de friskíbiri, sofá y manta.
     
  • Porque no está de moda practicar segs, y punch. Generación a generación, menos que nuestros padres y menos que nuestros abuelos. ¿porno? ¿onanismo?, ¿más libertad a nuestro alcance reduce la atracción de ‘lo prohibido’? lo que quieras, pero ya no se mojan las sábanas blancas tanto como antes

En definitiva … no hemos encontrado ningún estudio (serio) que sustente que se trajinete más en verano. No hay consenso claro.

ENTONCES... ¿POR QUÉ ESTAMOS TAN CONVENCIDOS DE QUE SÍ?

Porque el verano tiene el mejor departamento de marketing del planeta. Es la única época del año en la que todos sentimos una presión silenciosa por vivir algo extraordinario: un romance inesperado, una noche memorable o, como mínimo, una historia a 20 uñas que merezca ser contada a la vuelta de vacaciones.
 

Y esas son las únicas historias que circulan. Nadie publica que pasó tres días tumbado con el ventilador apuntándole a la entrepierna, que discutió con su pareja por quién bajaba a comprar hielo o que se acostó a las diez porque al día siguiente tocaba madrugar para coger sitio en la playa.
 

Cuando solo ves los mejores momentos de los demás, es fácil llegar a una conclusión: todo el mundo (f*lla) ha vivido un verano más intenso que el tuyo.
 

Así que, si este verano has cantado línea y bingo, enhorabuena. Y si lo más húmedo que has tenido ha sido la goma del bañador después del último chapuzón, tampoco pasa nada.
 

Porque, al final, el mayor mito del verano quizá no sea que se chinga más, sino creer que todo el mundo lo hace... menos tú.

P.D.: Este post viene patrocinado por Giggleberries, nuestro gel para la higiene íntima masculina. No podemos prometerte un verano más movidito... pero, si surge la ocasión, al menos que no te pille desprevenido.

En verano: ¿mojama o mojas más?

¿Es el moreno? ¿El tiempo libre? ¿Las hormonas revolucionadas por el sol? ¿O simplemente que, cuando llevas dos mojitos encima, todo el mundo parece bastante más guapo?

 

Existe una creencia bastante extendida de que el verano es la estación oficial del xiki-xiki y de poner a prueba la resistencia de los cabeceros. Pareciera que julio y agosto llegan con un incremento de la temperatura... y de la actividad horizontal.

 

Pero... ¿de verdad se practica más el delicioso en verano? ¿O simplemente el verano hace mucho ruido (y pocas nueces)? Nos hemos puesto a investigar.

¿EN VERANO TE PALPITA LA PEPITA? – INDICIOS QUE APUNTAN A QUE SÍ

A favor del Hunky-panky estival podemos esgrimir argumentos más o menos corroborados por la ciencia o al menos estudios de la Super Pop como que:

  1. El sol apoya (y quien no apoya ...). Más exposición al sol implica más vitamina D. Hay estudios que correlacionan la producción de vitamina D con el aumento en el cuerpo de niveles de testosterona, la hormona masculina del deseo sexual. Además, el sol aumenta también la producción de otras sustancias como endorfinas, serotonina y oxitocina, que generan bienestar y, por tanto, buena predisposición para un ratito con final feliz.
     
  2. TINDER me lo confirmó. En verano también aumenta las descargas y tiempo de uso medio de las apps de ligoteo (publicado por ellas mismas) como Tinder, Bumble , Grindr… Sabemos que es un indicio y que hay mucho que solo las practica (o eso dice) para mirar qué se cuece y conocer gente… pero cuando el río suena… agüita dulce, agua salá.
     
  3. Sociología pura. Menos ropa, más cuerpos, más piel morena, tiempo libre, más eventos sociales, desinhibición en lugares donde no te conoce nadie… como que el contexto veraniego y los planes de socialización invitan a echar una canita al aire… o toda la melena.
     
  4. Puro “efecto vacaciones”: desaparecen la rutina, los horarios y el despertador, también bajan muchas de las barreras que solemos llevar puestas el resto del año. Estamos más relajados, más abiertos a la novedad y, en general, bastante más predispuestos a dejarnos llevar.

INDICIOS QUE APUNTAN A QUE NO

Pues eso, que en la cara B de la moneda tenemos argumentos que rompen el mito totalmente, como que en verano se hace menos mayonesa por:

  • La caló: que nos deja aplatanados… con ganas ventilador y actividad solo en el pulgar (para coger mando o móvil). Si además, no te deja dormir… la alteración de patrones de sueño y bienestar general te llevan a una disminución de la energía en general y el deseo sexual, en particular.
     
  • Cae el uso de preservativos. Los fabricantes intentan montarse campañas y tal pero durante el verano se registra una menor venta de condones (el pico es en San Valentín, en Febrero).
     
  • Los niños no se fabrican en verano. Los picos de natalidad NO ocurren 9 meses después del verano . Es más, corresponden a 9 meses después de la época de friskíbiri, sofá y manta.
     
  • Porque no está de moda practicar segs, y punch. Generación a generación, menos que nuestros padres y menos que nuestros abuelos. ¿porno? ¿onanismo?, ¿más libertad a nuestro alcance reduce la atracción de ‘lo prohibido’? lo que quieras, pero ya no se mojan las sábanas blancas tanto como antes

En definitiva … no hemos encontrado ningún estudio (serio) que sustente que se trajinete más en verano. No hay consenso claro.

ENTONCES... ¿POR QUÉ ESTAMOS TAN CONVENCIDOS DE QUE SÍ?

Porque el verano tiene el mejor departamento de marketing del planeta. Es la única época del año en la que todos sentimos una presión silenciosa por vivir algo extraordinario: un romance inesperado, una noche memorable o, como mínimo, una historia a 20 uñas que merezca ser contada a la vuelta de vacaciones.
 

Y esas son las únicas historias que circulan. Nadie publica que pasó tres días tumbado con el ventilador apuntándole a la entrepierna, que discutió con su pareja por quién bajaba a comprar hielo o que se acostó a las diez porque al día siguiente tocaba madrugar para coger sitio en la playa.
 

Cuando solo ves los mejores momentos de los demás, es fácil llegar a una conclusión: todo el mundo (f*lla) ha vivido un verano más intenso que el tuyo.
 

Así que, si este verano has cantado línea y bingo, enhorabuena. Y si lo más húmedo que has tenido ha sido la goma del bañador después del último chapuzón, tampoco pasa nada.
 

Porque, al final, el mayor mito del verano quizá no sea que se chinga más, sino creer que todo el mundo lo hace... menos tú.

P.D.: Este post viene patrocinado por Giggleberries, nuestro gel para la higiene íntima masculina. No podemos prometerte un verano más movidito... pero, si surge la ocasión, al menos que no te pille desprevenido.

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